| Dra. Verónica Rembis Sáinz

Dolor durante las relaciones sexuales: causas y cuándo consultar

Dolor durante las relaciones sexuales: ¿por qué ocurre y cuándo acudir al ginecólogo?

Sentir dolor durante las relaciones sexuales es más frecuente de lo que muchas mujeres imaginan, pero eso no significa que deba considerarse algo normal que simplemente hay que soportar.

Para algunas mujeres se presenta como ardor o molestia al inicio de la penetración. Para otras, el dolor se siente profundamente en la pelvis. También puede aparecer solamente en determinadas posiciones, durante ciertos momentos del ciclo menstrual o incluso permanecer después de terminar la relación sexual.

Cuando ocurre una vez de manera aislada puede relacionarse con circunstancias temporales. Sin embargo, cuando el dolor se repite, aumenta, genera miedo a las relaciones sexuales o comienza a afectar la vida personal y de pareja, merece una valoración.

En medicina, el dolor relacionado con las relaciones sexuales puede denominarse dispareunia.

Y algo importante es que la dispareunia no es un diagnóstico único. Es un síntoma que puede tener diferentes explicaciones.

Sequedad vaginal, infecciones, cambios hormonales, endometriosis, alteraciones del piso pélvico y otras condiciones pueden manifestarse con dolor.

Por eso, más que acostumbrarse a la molestia, es importante identificar dónde duele, cuándo ocurre, cómo se siente y qué otros síntomas aparecen al mismo tiempo.

¿Qué es la dispareunia?

La dispareunia es el término médico utilizado para describir dolor persistente o recurrente asociado con las relaciones sexuales.

El dolor puede presentarse:

  • Antes de la penetración.

  • Al inicio.

  • Durante la penetración profunda.

  • Con determinadas posiciones.

  • Después de las relaciones.

  • Solamente en determinados momentos.

También puede variar considerablemente en intensidad.

Algunas mujeres describen una molestia leve mientras que otras presentan dolor suficiente para detener la actividad sexual.

Identificar estas características puede ayudar al ginecólogo a orientar la evaluación.

¿Es normal sentir dolor durante las relaciones sexuales?

Una molestia ocasional puede ocurrir por diferentes circunstancias y no necesariamente significa que exista una enfermedad.

Por ejemplo, una lubricación insuficiente puede generar fricción y molestias temporalmente.

Sin embargo, el dolor recurrente no debería normalizarse.

Frases como:

“Siempre me ha dolido.”

“Seguro soy muy sensible.”

“Después de tener hijos es normal.”

“Es parte de la menopausia.”

pueden hacer que una mujer pase meses o años sin mencionar el problema.

Aunque existen etapas y situaciones capaces de aumentar la probabilidad de molestias, esto no significa que deban ignorarse.

¿Dónde se siente el dolor?

Una de las primeras preguntas durante la valoración puede ser precisamente dónde aparece la molestia.

De manera general, podemos distinguir entre dolor superficial y dolor profundo.

Dolor al inicio de la penetración

Puede sentirse alrededor de la entrada vaginal o en la vulva.

La paciente puede describir:

  • Ardor.

  • Sensación de cortadura.

  • Irritación.

  • Presión.

  • Dolor al contacto.

  • Sensación de que la penetración resulta muy difícil.

Este tipo de dolor puede relacionarse con diferentes condiciones, entre ellas sequedad, irritación, inflamación, alteraciones de la piel, infecciones o problemas relacionados con los músculos del piso pélvico.

Dolor profundo durante las relaciones

Otras mujeres pueden realizar la penetración inicialmente sin molestias, pero sentir dolor cuando esta es más profunda.

Puede describirse como:

  • Dolor pélvico.

  • Presión.

  • Punzada.

  • Cólicos.

  • Dolor de un lado.

  • Dolor que aparece con determinadas posiciones.

En estos casos pueden considerarse diferentes causas ginecológicas y pélvicas.

La localización del dolor no establece por sí sola un diagnóstico, pero aporta información importante.

¿Cuáles son las causas del dolor durante las relaciones sexuales?

Existen múltiples posibilidades y, en algunas pacientes, puede participar más de un factor.

A continuación revisamos algunas de las causas que pueden considerarse durante una valoración.

1. Sequedad vaginal

Una lubricación insuficiente puede aumentar la fricción y provocar ardor o dolor.

Puede presentarse por diferentes motivos.

Por ejemplo:

  • Cambios hormonales.

  • Menopausia.

  • Periodo posterior al parto.

  • Lactancia.

  • Determinados medicamentos.

  • Estimulación insuficiente antes de la penetración.

La sequedad vaginal no es exclusiva de mujeres mayores.

Puede presentarse en diferentes etapas de la vida.

Si ocurre frecuentemente, vale la pena comentarlo durante la consulta.

2. Cambios hormonales y menopausia

La disminución de estrógenos alrededor y después de la menopausia puede producir cambios en los tejidos vulvovaginales.

Algunas mujeres experimentan:

  • Sequedad.

  • Ardor.

  • Irritación.

  • Menor lubricación.

  • Molestias durante las relaciones.

  • Síntomas urinarios.

Estos cambios pueden formar parte del síndrome genitourinario de la menopausia.

Existen diferentes estrategias para manejar los síntomas dependiendo de cada paciente, por lo que no es necesario asumir que el dolor durante las relaciones es simplemente algo inevitable después de la menopausia.

3. Infecciones vaginales

Determinadas infecciones pueden provocar inflamación e irritación de los tejidos.

Esto puede generar dolor o ardor durante las relaciones.

También pueden aparecer:

  • Flujo diferente.

  • Comezón.

  • Mal olor.

  • Ardor.

  • Enrojecimiento.

Sin embargo, no todas las infecciones producen los mismos síntomas y no todo dolor vaginal corresponde a una infección.

Por esta razón, utilizar óvulos o antimicóticos automáticamente puede no resolver el problema.

4. Infecciones de transmisión sexual

Algunas infecciones de transmisión sexual pueden provocar molestias durante las relaciones.

También pueden relacionarse con:

  • Cambios del flujo.

  • Sangrado después de relaciones.

  • Dolor pélvico.

  • Ardor al orinar.

  • Lesiones genitales.

Es importante recordar que algunas infecciones pueden existir sin síntomas evidentes.

Cuando existe posibilidad de exposición, el médico puede recomendar pruebas específicas.

5. Endometriosis

La endometriosis es una enfermedad que puede manifestarse de diferentes maneras.

Una de ellas es el dolor profundo durante las relaciones sexuales.

También pueden presentarse:

  • Menstruaciones dolorosas.

  • Dolor pélvico crónico.

  • Dolor al evacuar durante determinados momentos del ciclo.

  • Problemas de fertilidad en algunas pacientes.

No todas las mujeres con dolor durante relaciones tienen endometriosis.

Pero cuando el dolor profundo se combina con otros síntomas compatibles, puede ser una de las condiciones a considerar.

6. Alteraciones del piso pélvico

El piso pélvico está formado por músculos y otros tejidos que participan en diferentes funciones.

En algunas mujeres puede existir tensión o contracción excesiva de determinados músculos.

Esto puede producir:

  • Dolor al intentar la penetración.

  • Sensación de presión.

  • Dificultad para introducir tampones.

  • Dolor durante una exploración ginecológica.

  • Dolor pélvico.

Dependiendo del diagnóstico, el manejo puede incluir estrategias específicas y, en determinados casos, fisioterapia de piso pélvico.

7. Vulvodinia

La vulvodinia se relaciona con dolor vulvar persistente sin una causa evidente que explique completamente los síntomas.

Puede manifestarse como:

  • Ardor.

  • Dolor.

  • Irritación.

  • Sensibilidad al contacto.

Algunas mujeres sienten molestias al utilizar ropa ajustada, sentarse durante mucho tiempo, utilizar tampones o mantener relaciones sexuales.

Su diagnóstico requiere una valoración cuidadosa para descartar otras posibles causas.

8. Quistes ováricos

Algunos quistes ováricos pueden asociarse con molestias pélvicas.

Dependiendo de su tamaño, características y localización, algunas pacientes pueden presentar dolor profundo durante las relaciones.

Sin embargo, muchos quistes no producen síntomas.

El hallazgo de un quiste en un ultrasonido tampoco significa automáticamente que sea responsable del dolor.

El médico debe correlacionar los estudios con los síntomas.

9. Miomas uterinos

Los miomas son crecimientos benignos del músculo uterino.

Dependiendo de su tamaño y ubicación pueden relacionarse con:

  • Sangrado menstrual abundante.

  • Presión pélvica.

  • Sensación de peso.

  • Aumento del volumen abdominal.

  • Dolor en determinadas circunstancias.

En algunas pacientes también pueden contribuir a molestias durante las relaciones.

10. Enfermedad inflamatoria pélvica

Determinadas infecciones del aparato reproductor pueden ascender y producir inflamación pélvica.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor pélvico.

  • Dolor durante las relaciones.

  • Flujo anormal.

  • Sangrado irregular.

  • Fiebre en algunos casos.

Ante dolor pélvico acompañado de fiebre, deterioro general u otros síntomas importantes, debe buscarse atención médica.

11. Cicatrices después de parto o procedimientos

Después de un parto vaginal, episiotomía, desgarro o determinados procedimientos pueden existir cambios en los tejidos.

Algunas pacientes presentan sensibilidad o dolor localizado.

Si el dolor comenzó después del parto y continúa, es importante mencionarlo.

No debe asumirse que toda molestia posparto tiene que soportarse indefinidamente.

12. Irritación por productos

Algunos productos pueden irritar la zona vulvar.

Entre ellos:

  • Jabones perfumados.

  • Desodorantes íntimos.

  • Duchas vaginales.

  • Algunos lubricantes.

  • Detergentes.

  • Productos perfumados.

Si el ardor apareció después de utilizar un producto nuevo, suspenderlo y comentarlo durante la consulta puede ser útil.

¿Por qué me duele solamente en ciertas posiciones?

La profundidad y el ángulo de penetración cambian dependiendo de la posición.

Por eso, algunas condiciones que generan sensibilidad pélvica pueden producir molestias únicamente con determinados movimientos o posiciones.

Registrar cuáles generan dolor puede aportar información útil.

No necesitas dar detalles que te hagan sentir incómoda.

Basta con explicar si el dolor ocurre con penetración profunda, superficial o en determinados movimientos.

¿Por qué me duele después de tener relaciones?

El dolor puede continuar después debido a diferentes factores.

Puede existir:

  • Irritación por fricción.

  • Inflamación.

  • Contracción muscular.

  • Dolor pélvico relacionado con una condición subyacente.

También es importante observar cuánto tiempo dura.

No es lo mismo una sensibilidad breve que dolor intenso durante varias horas.

Si ocurre frecuentemente, coméntalo con tu ginecólogo.

Dolor durante relaciones y sangrado: ¿debo preocuparme?

El sangrado después de las relaciones sexuales puede tener diferentes causas.

Puede relacionarse con irritación o inflamación, pero también con alteraciones del cuello uterino u otras condiciones que necesitan valoración.

Un episodio aislado no necesariamente significa algo grave.

Sin embargo, si el sangrado después de relaciones se repite, es importante acudir a revisión.

Mantener al día las pruebas de detección de cáncer cervicouterino según tus indicaciones individuales también es importante.

¿Qué pasa si solamente siento ardor?

El ardor puede aparecer por:

  • Sequedad.

  • Fricción.

  • Irritación.

  • Inflamación.

  • Infecciones.

  • Alteraciones dermatológicas.

Si aparece únicamente una vez y desaparece puede ser temporal.

Cuando se repite, vale la pena identificar la causa en lugar de utilizar repetidamente cremas u óvulos sin diagnóstico.

¿La ansiedad puede provocar dolor durante las relaciones?

El dolor sexual puede tener componentes físicos y emocionales que se influyen mutuamente.

Por ejemplo, si una relación sexual previa produjo dolor, puede aparecer miedo anticipatorio ante el siguiente intento.

Esto puede aumentar la tensión muscular y dificultar la penetración, creando un ciclo:

dolor ? miedo al dolor ? tensión ? mayor dolor.

Reconocer esta relación no significa que el dolor sea “imaginario”.

El dolor es real.

En algunos casos puede ser útil un abordaje multidisciplinario que considere tanto factores físicos como emocionales.

¿Qué hacer si empiezas a sentir dolor?

Lo primero es no obligarte a continuar una actividad que está produciendo dolor.

Detenerse no significa que exista un problema con tu relación o con tu sexualidad.

El dolor es una señal del cuerpo.

También puedes observar:

  • Dónde se localiza.

  • Qué intensidad tiene.

  • Cuándo aparece.

  • Si existe sequedad.

  • Si ocurre en todas las relaciones.

  • Si depende de la posición.

  • Si aparece sangrado.

  • Si existe flujo diferente.

  • Si coincide con determinada etapa del ciclo.

Esta información puede ser útil durante la valoración.

¿Los lubricantes pueden ayudar?

Cuando existe fricción por lubricación insuficiente, un lubricante puede disminuir las molestias.

Sin embargo, si necesitas utilizarlo constantemente debido a sequedad importante o si el dolor continúa incluso con lubricación adecuada, es conveniente investigar otras causas.

Además, algunos productos pueden producir irritación en personas sensibles.

Si notas ardor después de utilizar uno específico, suspéndelo y busca una alternativa adecuada.

¿Debo utilizar anestésicos para evitar sentir dolor?

No es recomendable ocultar repetidamente el dolor mediante productos anestésicos sin conocer la causa.

El dolor aporta información.

Disminuir la sensación temporalmente no resuelve necesariamente el problema responsable.

Consulta antes de utilizar cremas anestésicas u otros productos en la zona genital.

¿Cuándo acudir al ginecólogo?

Solicita una valoración si:

  • El dolor ocurre repetidamente.

  • Está aumentando.

  • Te impide mantener relaciones sexuales.

  • Existe sangrado.

  • Presentas flujo vaginal anormal.

  • Existe mal olor.

  • Tienes dolor pélvico fuera de las relaciones.

  • Presentas menstruaciones muy dolorosas.

  • Existe sequedad vaginal persistente.

  • Aparecieron lesiones genitales.

  • Presentas fiebre.

  • El problema comenzó después de un parto o procedimiento y no mejora.

No necesitas esperar a que el dolor sea severo.

¿Cuándo buscar atención más rápida?

Busca atención médica oportuna ante síntomas como:

  • Dolor pélvico súbito e intenso.

  • Dolor acompañado de fiebre.

  • Sangrado abundante.

  • Desmayo o debilidad importante.

  • Embarazo acompañado de dolor o sangrado.

  • Dolor intenso con vómitos persistentes.

Estos síntomas pueden necesitar una evaluación más inmediata.

¿Cómo se investiga el dolor durante las relaciones?

La valoración comienza con una conversación.

El médico puede preguntar:

  • ¿Cuándo comenzó?

  • ¿Dónde duele?

  • ¿Es superficial o profundo?

  • ¿Ocurre siempre?

  • ¿Existe sangrado?

  • ¿Hay sequedad?

  • ¿Existen cambios del flujo?

  • ¿Duele durante la menstruación?

  • ¿Has tenido embarazos o partos?

  • ¿Utilizas anticonceptivos?

  • ¿Estás en menopausia?

  • ¿Has tenido cirugías?

  • ¿Qué medicamentos utilizas?

Dependiendo del caso puede realizarse una exploración ginecológica y solicitar estudios.

¿Necesito un ultrasonido?

No todas las pacientes con dolor durante relaciones necesitan exactamente los mismos estudios.

Un ultrasonido puede ser útil cuando existe sospecha de determinadas causas pélvicas o uterinas.

En otros casos, el diagnóstico puede requerir otro tipo de evaluación.

Solicitar estudios sin conocer primero las características del dolor no siempre es la mejor estrategia.

¿Cómo se trata la dispareunia?

No existe un tratamiento único porque no existe una sola causa.

El manejo puede incluir, dependiendo del diagnóstico:

  • Tratamiento de infecciones.

  • Manejo de sequedad vaginal.

  • Modificación de productos irritantes.

  • Tratamiento de condiciones ginecológicas.

  • Terapias hormonales en pacientes seleccionadas.

  • Fisioterapia de piso pélvico.

  • Manejo específico del dolor.

  • Abordaje psicológico o sexológico cuando está indicado.

  • Combinación de diferentes estrategias.

La clave es identificar qué está generando el dolor.

¿Qué información puedo registrar antes de mi consulta?

Durante algunas semanas puedes llevar un pequeño diario.

Anota:

Fecha.

Día del ciclo menstrual.

Localización del dolor.

Intensidad del 0 al 10.

Dolor superficial o profundo.

Presencia de sequedad.

Sangrado posterior.

Flujo vaginal diferente.

Duración del dolor después de la relación.

Otros síntomas.

Este registro puede ayudar a identificar patrones.

¿Cómo hablar del tema durante la consulta?

Muchas mujeres sienten vergüenza de mencionar dolor sexual.

Puedes comenzar simplemente diciendo:

“Tengo dolor durante las relaciones y me gustaría saber por qué.”

Eso es suficiente.

A partir de ahí, el médico podrá hacer preguntas específicas.

No existe razón para sentir vergüenza.

La salud sexual también forma parte de la salud ginecológica.

Preguntas frecuentes sobre el dolor durante las relaciones

¿Es normal que me duela al tener relaciones?

Una molestia ocasional puede ocurrir, pero el dolor recurrente o persistente merece valoración.

¿Por qué siento dolor al inicio de la penetración?

Puede relacionarse con sequedad, irritación, inflamación, infecciones o alteraciones del piso pélvico, entre otras causas.

¿Por qué siento dolor profundo durante las relaciones?

Existen diferentes posibilidades, incluyendo algunas condiciones pélvicas como endometriosis, miomas u otras alteraciones. Es necesario evaluar las características particulares del dolor.

¿La endometriosis puede causar dolor durante las relaciones?

Sí, algunas pacientes con endometriosis presentan dolor profundo durante las relaciones, aunque este síntoma por sí solo no confirma el diagnóstico.

¿La menopausia puede hacer que las relaciones sean dolorosas?

Sí. Los cambios hormonales pueden producir sequedad y modificaciones en los tejidos vaginales. Existen opciones de manejo que pueden evaluarse de forma individual.

¿Qué significa sangrar después de tener relaciones?

Puede tener diferentes causas. Si ocurre repetidamente, es recomendable acudir a valoración ginecológica.

¿Debo utilizar óvulos si siento ardor durante las relaciones?

No necesariamente. El ardor no siempre es causado por una infección y utilizar un tratamiento incorrecto puede no resolver el problema.

¿Un lubricante puede solucionar el dolor?

Puede ayudar cuando existe fricción por falta de lubricación, pero si el dolor persiste es importante investigar otras causas.

¿El dolor puede estar relacionado con el piso pélvico?

Sí. La tensión o contracción de los músculos del piso pélvico puede contribuir al dolor en algunas pacientes.

¿Cuándo debería preocuparme?

Busca valoración especialmente cuando el dolor es recurrente, aumenta, aparece con sangrado, fiebre, flujo anormal, dolor pélvico importante o interfiere con tu vida.

El dolor durante las relaciones no debería convertirse en algo que simplemente soportas

Muchas mujeres tardan en consultar porque sienten pena, porque creen que es normal o porque esperan que la molestia desaparezca sola.

Pero la salud sexual también es parte de la salud integral.

Sentir dolor durante las relaciones sexuales de forma recurrente no debería normalizarse.

En algunos casos la explicación puede ser relativamente sencilla, como sequedad o irritación.

En otros, el dolor puede ser una señal que ayude a identificar una condición ginecológica que necesita tratamiento o seguimiento.

Lo importante es no asumir la causa.

Identificar cuándo comenzó, dónde se siente y qué otros síntomas aparecen puede ser el primer paso para encontrar una explicación.

Atención ginecológica en Mérida, Yucatán

En Ginecología de Vanguardia puedes recibir una valoración individualizada si presentas dolor durante las relaciones sexuales, dolor pélvico, sequedad vaginal, sangrado después de relaciones u otras molestias relacionadas con tu salud íntima.

Cada paciente es diferente y el tratamiento depende de identificar correctamente la causa.

Si el dolor durante las relaciones se ha vuelto recurrente o está afectando tu calidad de vida, agenda una valoración ginecológica en Mérida, Yucatán.

Hablar del tema también forma parte de cuidar tu salud.

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